Considero que se trata de un buen lugar para reflexionar, por eso lo llevo como tatuaje en la memoria. Ese momento lo tengo guardado bajo llave, para que ningún otro lo arruine por siempre. Los días siguen pasando y siento que la vida no me alcanza para transmitir todo lo que hay acá adentro. Hay palabras que no puedo sacar, y personas también. Y me hace mal.
Hoy me hace mal aferrarme a cosas insignificantes. Y cuando digo 'insignificantes' me refiero, para otros. Esas cosas, para mi son muy importantes. ¿Porque me aferro? Porque tengo todo y en realidad me siento tan vacía. ¿Porque te interesan tanto las personas? Habré nacido para las personas y no para mí. ¿En mi quien se interesa?
Las respuestas las tengo yo, pero no las quiero ver.
Que fácil que es amarte a vos, si con dos chistes y un libro brillas. Que difícil es amarte a vos, que con dos chistes y un libro brillas, y no dejas que nadie penetre más adentro, que nadie se esconda más adentro tuyo.
ResponderEliminarY yo, que ingenuamente me considero tu guía, no hay aventurero que dejes llegar. Pero ¿sabes que? no me hace falta leerte para saberte, porque hay una cinta roja, quizá roja, que nos une muy desde adentro, y aunque no pueda poner en palabras, la infinitud de tu mar de pensamientos y tristezas, puedo sentirlas. Y lo que alcanzo a decirte, es que sos la persona más maravillosa que conocí, que tenes muchas potencialidades que aflorar, que tu corazón vale oro, y a veces es bueno tenerlo en la mano.
Ojala algún día, pongas en palabras algunas gotas de ese mar, y sea yo quien las escuche.
Es difícil que algo me haga llorar. Y lo hiciste, o será ese mar del que hablas vos y hablo yo todo el tiempo. En algún momento ese mar tiene que vaciarse, porque si sigue sumando gotas, va a rebalsar. El único problema es que no sé cuando y tampoco como. Sabes que me cuesta que las palabras salgan, pero algún día van a tener que hacerlo y gracias a dios tengo un oído. Gracias a dios que te tengo. Gracias a dios que tengo a alguien que me hace fuerte y me enseña la vida. Me enseñas a creer.
ResponderEliminar