lunes, 12 de mayo de 2014

Ámame cuando menos lo merezca, porque es cuando más lo necesito.

No es un día relevante en mi día, es igual a todos. Camino un par de cuadras al colegio, siempre igual, distraída y apurada. Como todos los días, distraída y apurada. Pero hoy hubo algo diferente, me di cuenta de que por un momento me puse a pensar en las personas que me rodeaban en ese camino, esas personas indiferentes que con suerte voy a volver a ver algún día. De repente me vi rodeada de miles de mundos, y comencé a preguntarme si esas personas, apuradas, enojadas, cansadas, entre otros, son verdaderamente felices. Me puse a mirar a un hombre, y me puse a pensar si realmente tendría familia, si tendría a alguien esperándolo en la casa con su almuerzo, si alguien lo ama. Y también me puse a pensar en la otra posibilidad, de ese mismo hombre teniendo un desorden mental, teniendo problemas en su propio hogar, solitario, problemas con alguna adicción. Me di cuenta de que cualquiera de ellas puede ser cierta, porque hoy en día se puede esperar cualquier cosa de cualquier ser humano. Me puse a pensar en la posibilidad de vivir sin amor, y no hablo necesariamente de una pareja, sino del amor. Eso que vemos todos los días, cuando un amigo nos confía su vida entera, cuando nuestros padres nos preguntan como nos fue en nuestro día y hasta cuando un hermano nos cuenta un secreto. Eso es amor, es una serie de sentimientos, de relaciones, de acciones que tenemos y hacemos por otra persona. Es algo muy grande como para explicarlo con palabras y es tan hermoso que no existen esas palabras. No me imagino a una persona que no haya conocido el amor, porque hasta al que menos se lo merece alguien allá afuera lo ama y eso no lo va a cambiar nada ni nadie. Es increíble la manera en que se ha desvalorizado al amor, porque el amor lo es todo, el amor es vida. El amor incondicional de una madre a su hijo en la panza, el nacimiento, el cuidado, ¿Acaso eso no es el amor más hermoso que puede haber? Definitivamente lo es y aseguro que cuando amas a alguien sin esperar que el otro te ame, es mucho mejor, porque de eso se trata el amor.
Cuesta mucho aceptar que somos una sola raza humana en este mundo, y que no podamos amarnos entre nosotros. Imaginen que chico que es el mundo comparándolo con la grandeza del universo. Imaginen lo insignificante que es la raza humana comparado con eso. Y es totalmente triste y absurdo que en este mundo no haya paz y amor. Que estemos tan acostumbrados a sentimientos como el odio, el desprecio, la envidia y el egoísmo (Podría mencionar muchos más) da muchísima pena. ¿Como se nos puede cruzar por la cabeza el hecho de arruinarle o quitarle la vida a otra persona? Si la vida es el regalo más grande que jamás pudimos tener. O todavía peor, quitarnos la vida, es todavía más cobarde. Es cobarde no querer enfrentar al mundo que nosotros mismos creamos, es patético.
Hay que salir ahí afuera, enfrentar esta realidad, y hacerla mejor. O al menos nuestra realidad. Salir ahí afuera y amar, porque de eso se trata la vida.

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